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Soñando con una equidad energética

California busca democratizar la energía renovable.

 

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California es el primer estado en el occidente del país que a menudo ofrece soluciones a problemas sociales y ambientales. Actualmente, se encuentra al frente de un difícil desafío, ya que sus ideales progresistas — y su población cada vez más diversa — se ve generalmente opuesta a las políticas del Presidente Donald Trump. En esta nueva columna mensual, una Carta desde California, documentaremos cómo el estado se está adaptando a los cambios en estos tiempos.

En el centro de Los Angeles, apenas a un par de cuadras de la intersección de dos grandes autopistas, se encuentra un edificio de tres pisos y de casi 100 años de edad. Conocido como el Edificio Alegria, es uno de los pocos edificios residenciales en esta zona semi-industrial que se ha vuelto cada vez más codiciada por su cercanía al centro y a la Universidad de Southern California. El alquiler de los departamentos no sube más que a un 30 por ciento del salario mínimo de un trabajador (alrededor de 12 a 15 dólares por hora), y además, el edificio acepta vales de la Sección 8.

Hace 20 años, el Edificio Alegria estaba tan infestado por ratones y cucarachas que tan sólo cinco departamentos se encontraban ocupados. Al frente, a menos de 15 metros de la entrada, una operación de perforación de petróleo exponía a los vecinos a problemas respiratorios y, posiblemente, hasta cáncer. De acuerdo a un estudio del 2014 del Natural Resources Defense Council, existen aproximadamente 5.000 pozos de gas y petróleo actualmente en funcionamiento en el Condado de Los Angeles. Más de medio millón de personas, la mayoría de ellos gente de color, viven a menos de 400 metros de un pozo de petróleo o de gas.

En 2004, la Esperanza Community Housing Corporation, una organización de desarrollo comunitario sin fines de lucro, compró el edificio y comenzó su restoración. Hoy, el Edificio Alegria cuenta con un sistema de energía solar, gracias a un acuerdo con Grid Alternatives. Es la primera iniciativa local en traer energía solar gratis a inquilinos de bajos fondos quienes sufren directamente de la extracción petrolera. La energía solar de ninguna manera elimina las dificultades de vivir al lado de un pozo petrolero. Pero es un símbolo de la esperanza en un futuro, cuando California podrá seguir liderando en la justicia ambiental, y hará que la energía limpia sea accesible para todos.

Los nuevos paneles solares del Edificio Alegria traerán energía limpia para los vecinos y ahorros de más de 9.000 dólares al año.
GRID Alternatives

“Una de las razones por las cuales el Edificio Alegria resultó siendo una buena elección, es debido a la lucha en contra de la instalación petrolera de AllenCo Energy, al otro lado de la calle,” me dijo Michael Kadish, el director ejecutivo de Grid Alternatives en Greater Los Angeles quien inició la colaboración. “Era obvio que éste proyecto podía mostrar el gran contraste que existe entre la vieja extracción sucia de energía, la cual desventaja a los miembros de la comunidad, y un futuro de energía limpia que quisiéramos que incluya a un mayor número de gente posible.”

El Edificio Alegria recibido un sistema solar fotovoltáico de 34.5-kW DC de medio tamaño, que le significará ahorros de aproximadamente 9.000 dólares anuales para el dueño del edificio, Esperanza Community Housing Corporation. Es una propuesta ideal para ésta región: El Sur de California recibe mucho sol, tiene un sin fin de azoteas y políticas de energía limpia que se están convirtiendo en un modelo para los otros estados.

Recientemente, California aprobó una ley que requiere que desde el año 2020, cada vivienda unifamiliar tenga paneles solares. Esto costará 10.000 dólares extras para los nuevos propietarios, quienes pagan un promedio de 674.600 por una vivienda en Los Angeles. La ley traerá ventajas para ellos y para la red eléctrica, mientras que ayudará a reducir las emisiones de carbono. ¿Pero qué sucederá con los vecinos de clases baja y media de Los Angeles, quienes apenas pueden pagar por el costo de vida en una ciudad como ésta?

De acuerdo a los datos de Grid Alternatives, los hogares de bajos ingresos representan menos del 1 por ciento de la capacidad de energía solar en áreas residenciales del Condado de Los Angeles. Sin embargo, éstas familias tienden a gastar un más alto porcentaje de su ingreso en costos de energía, y por éllo, se beneficiarían más de ahorros en sus facturas. 

Los vecinos y otros miembros de la comunidad se juntan en mayo para "prender" el nuevo sistema de energía solar del Edificio Alegria.
GRID Alternatives

Gracias a directivas del Presidente Obama y compromisos con el sector privado, edificios multifamiliares para personas de bajos ingresos tienen ahora acceso a paneles solares completamente subsidiados, como los que han sido instalados en el Edificio Alegria. Pero para que los ahorros puedan llegar directamente a los inquilinos (en vez de a los dueños) El Condado de Los Angeles tendría que adoptar una política estatal llamado virtual net metering —un sistema que permite a los inquilinos compartir energía solar y recibir créditos en su factura eléctrica por lo que producen de más.

“En el futuro, esperamos que virtual net metering traerá ahorros para los vecinos de viviendas asequibles en California,” dijo Kadish, quien forma también parte de una coalición de defensores de energías limpias y de vivienda. En la actualidad, los inquilinos representan una mitad de los clientes del Departamento de Agua y Energía Eléctrica de Los Angeles. Pero sin una política de servicios públicos como virtual net metering, estos inquilinos no podrán compartir un sistema de energía solar o recibir descuentos.

Es por ello que el Edificio Alegria es algo importante: Sus paneles solares son poco más que un gesto simbólico, asistiendo apenas a 15 familias, pero son evidencia de que la energía sostenible puede y debe ser para todos. Aquéllas 15 familias representan una pequeña fracción de los inquilinos de bajos fondos que viven en una de las regiones urbanas más caras y extensas del país. Estas familias son pioneras de un futuro que incluirá virtual net metering y una distribución más equitativa de la energía. A su manera, están abriendo un nuevo camino. 

“Seguiremos lunchando, porque hasta que no podamos desmantelar los pozos petroleros que tenemos al frente del edificio, no podremos tener una buena calidad de vida,” dijo Victoria, una de las inquilinas del edificio. “Pero los paneles solares nos serán de gran ayuda.”

Nota: Este artículo ha sido modificado para clarificar que los edificios multifamiliares para personas de bajos ingresos pueden recibir paneles solares completamente subsidiados, pero no sus inquilinos. Además, se clarifica que el Condado de Los Angeles — en vez de California — tendría que adoptar virtual net metering, lo que ya es una política estatal.

La High Country News editora colaboradora Ruxandra Guidi escribre desde Los Angeles, California.